2 abr. 2016

“Plan director de la policía municipal”: Carmena crea una policía política



“PLAN DIRECTOR DE LA POLICÍA MUNICIPAL”: CARMENA CREA UNA POLICÍA POLÍTICA

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, está imprimiendo un particular estilo a su caótica gestión. Desde la cursilería multicultural del “REFUGEES WELCOME” a la línea más férrea de la ortodoxia comunista, esta señora no deja de sorprender a los madrileños.

La seguridad ciudadana es la materia en la que el desgobierno de Carmena más radicalmente se está desenvolviendo. Un hecho que desde España2000 llevamos tiempo denunciando.

En un clima de creciente inseguridad, tiroteos y enfrentamientos tribales, Carmena ha fulminado el Grupo de Apoyo Zonal (GAZ) y las Unidades Centrales de Seguridad de la Policía Municipal.

Otra de las grandes medidas de Carmena ha sido eliminar la bandera de España de la rotulación de los coches patrulla de la Policía. Carmena debía estimar la retirada de este símbolo como algo de vital importancia para la seguridad de los madrileños y de los agentes. Sin embargo, no ha considerado importante dotar a las nuevas unidades móviles de mamparas de seguridad.

Las protestas de los agentes y de los sindicatos de la Policía Municipal, en este sentido, han sido descalificadas por la corporación municipal, en una particular visión del derecho a la libertad de expresión y del pluralismo.

En el marco de la ingeniería social podemita, ha sido presentado el “Plan Director de la Policía Municipal” por el delegado del Área de Salud, Seguridad y Emergencia, Javier Barbero, y el director general de Policía, Andrés Serrano. Carmena estaba presente.

Además de sus muchas incongruencias operativas, el “Plan Director” viene a incidir en la politización y el adoctrinamiento de la Policía Municipal, por parte de los podemitas. Para la corporación de Carmena las fuerzas de seguridad del consistorio no tienen como principal función garantizar la seguridad de los ciudadanos, sino  que “la idea es potenciar una Policía Municipal de servicio público que actúe como actor fundamental en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria”.

En un  documento de 112 páginas,  el “Plan Director de la Policía Municipal” considera que  “una de las principales amenazas a las sociedades diversas son las conductas de intolerancia y discriminación. Estas conductas han venido a denominarse delitos del odio, constituyen una de las principales preocupaciones para la seguridad y convivencia ciudadana”.

En la presentación del “Plan Director de la Policía Municipal”, Carmena aseguró que “el Plan Director articula las herramientas necesarias para el entendimiento de la ciudadanía y hacer de Madrid la ciudad de los cuidados, doctrina que tiene su origen en el pensamiento femenino.

El “Plan Director”, que ya ha sido denunciado por los sindicatos, conduce a la Policía Municipal a la esquizofrenia de una novela de Orwell. Más que una Policía Municipal, Carmena quiere articular una policía del odio o una policía del pensamiento. En definitiva, una policía del miedo para vigilar e intentar atemorizar a todos aquellos que no compartan su particular visión de Madrid.

Nos preguntamos que si esa policía comunitaria y de la igualdad que anhela Carmena va a sancionar a aquellos madrileños que, en su cotidiana expresión, no utilicen previamente los pronombres femeninos a los masculinos.

España2000 considera que la Policía Municipal debe alejarse de patrones políticos y líneas ideológicas sesgadas. La Policía Municipal ha de ser la policía de todos, no una checa o una especie de KGB en manos de Carmena y los suyos.

Creemos que las principales víctimas del odio somos los españoles. Los madrileños debemos sortear batallas campales entre bandas latinas, sufrir la inseguridad que se ha generado en los barrios multiculturales y degradados por la inmigración masiva y que son tan del gusto de Carmena. Denunciamos que un delito cometido sobre la persona o los bienes de un español, los cuales son la inmensa mayoría de los casos, tengan una menor atención e importancia. Eso, señora Carmena, se llama discriminar.

ESPAÑA2000 MADRID