7 feb. 2017

Decide Madrid: el despilfarro inútil de Podemos

Las pérdidas de tiempo del Consistorio podemita madrileño, hasta ahora, le costaban al ciudadano dinero sólo por vía indirecta, es decir, la pérdida de tempo de quien debería estar gobernando y gestionando eficientemente.

Ahora también cuesta dinero directamente, o lo que es lo mismo, se pueden empezar a poner cifras al despilfarro. 

El Ayuntamiento creó la entidad “Decide Madrid”, para colocar enchufados de sus filas, luminarias que ni saben en que perder el tiempo, ni aciertan en nada. Lo da la falta de experiencia laboral, en empresas donde se mide la eficiencia. Se supone que “Decide Madrid” es la voz de los madrileños ( un porcentaje ínfimo del total, ya que a la mayoría les da lo mismo lo de las carmenadas ), con la que deciden en que emplear el dinero público. En realidad es la forma de hacer las cosas al revés y, careciendo de tiempo material para ejecutarlas, que se queden en agua de borrajas, ¿Por qué? Porque los políticos deben proponer proyectos durante la campaña electoral, así el ciudadano participa en el destino de sus presupuestos votando a favor o en contra de cada Partido y sus propuestas, y cuando sale uno elegido, tiene por delante cuatro años para empezar, desde el primer día, a ejecutar los deseos de sus votantes. Lo que hace el Ayuntamiento carmenita, es una chapuza. Y la mayor parte de lo que aprueben, a mitad de legislatura, no dará tiempo a ejecutarlo.

A TIRAR DINERO, QUE SOBRA

Tras unas solicitudes de propuestas a los madrileños, en las que han demostrado los cófrades de Decide Madrid no tener propuestas propias que presentar, se han elegido tres proyectos para que los vote la ciudadanía, por correo y sin identificar al votante en una mesa electoral o con el carné en Correos, lo que le da nula credibilidad al proceso haciendo caso a los más básicos estándares democráticos. 


Se han enviado millones de cartas a los casi 4 millones de empadronados en Madrid, con un sobre prefranqueado para el envío del voto, se puede calcular el coste multiplicando por 0,30 € la unidad, donde se incluyen los gastos de Correos, papel, impresión, etc. 

Se han colgado varios miles de banderolas de lona de las farolas, con el absurdo vota si – vota no. Su coste estimado es de 30 € la unidad con el soporte (y en cada farola hay dos).
Se han ocupado espacios publicitarios en distintos Medios. El coste varía según sea radio, prensa, etc.


En total estimamos que la carmenada sobrepasa el millón largo de euros. Pedimos a los madrileños que, cuando se vean sin apoyo de las autoridades locales para iniciar un negocio, o apretados por los tributos municipales, alcen su mirada al cielo, no para pedir ayuda a Dios, sino para contemplar las inútiles banderolas de 30 €.

LAS PROPUESTAS A VOTAR

Una de las propuestas es la de la creación de un billete único para el transporte público en Madrid. No se entiende que hay que votar aquí. Es un sistema que existe en muchas ciudades europeas y españolas. Siendo como es una opción más de pago, destinada a, abaratando un poco los costes, crear más “clientela” para el transporte público y que se haga más atractivo frente al coche particular, se hace sin votar nada. Además, al no perjudicar a quien pudiese estar en contra, puesto que no será un usuario, no es necesaria la votación.

Otra habla de la reforma de la Plaza de España. Nunca es mala la búsqueda del embellecimiento de una ciudad, si bien, en el momento económico actual, gastar un mínimo de 50 millones en una plaza, hace pensar que quedarán otras muchas de Madrid sin presupuesto siquiera para su limpieza.

La tercera propuesta (primera en la papeleta de votación), es la más demagoga y contradictoria. Se llama “Madrid 100% sostenible”, y es un conjunto de filosofías de taberna, disparates y caradurías varias. De sus 14 puntos, el 1, 3, 4, 7 y 13 buscan la creación de “talleres”, “observatorios” y demás eufemismos donde colocar a sus paniaguados y subvencionarlos, sin aplicaciones prácticas. El 2, 5, 6, 8, 11, 12 y 14 se meten en el campo de la búsqueda de eficiencia energética, con propuestas que llevan años desarrollando ingenieros y arquitectos, y puestas en marcha por gobiernos anteriores. Los puntos 9 y 10 versan sobre la conversión de la flota de vehículos públicos a eléctricos, incidiendo en los autobuses de la EMT. Parece que se ha olvidado que el año pasado tuvieron que renovar la mayor parte de la flota con vehículos híbridos y de gas, debido a que los eléctricos puros no están suficientemente desarrollados para cumplir con los requisitos de la EMT en cuanto a potencia y autonomía. Solo es posible “electrificar” los microbuses del casco histórico. Por lo tanto, si no se refiere la propuesta a recuperar los tranvías, es una falacia en estos dos puntos.

Y lo mejor de todo, viendo que dos de las tres propuestas a votar están relacionadas con el Medio Ambiente: ¿Se ha cuantificado el coste ambiental de estas “votaciones”? ¿Cuantos árboles se han talado para imprimir papeletas, publicidad, sobres… teniendo la opción de haberse podido votar en una web municipal?