15 may. 2018

San Isidro Labrador. Patrón de Madrid y los Agricultores

Desde España2000 felicitamos por su patrón a los madrileños, y también a los vecinos de Puntalón, Los Barrios, Pliego, Yecla, La Orotava, La Llosa, Triquivijate y otras localidades de España. También a los todos los agricultores.

Isidro de Merlo y Quintana nació mozárabe, es decir, era un hispanovisigodo, con ascendencia también hispanorromana, de los que vivían sometidos al invasor musulmán durante la Edad Media. El mérito de aquellos como Isidro, fue, que a pesar de los 350 años que llevaban los madrileños sometidos, no se convirtió al Islam, como sí hacían los muladíes. La vida de los mozárabes era dura, esclavos de los invasores en su propia tierra, asfixiados por los impuestos que pagaban los no musulmanes, esporádicamente asesinados o expropiados de sus bienes. La mayor parte de ellos se fugaba a los reinos cristianos del Norte cuando se endurecía aún más su precaria vida, y otros se convertían al Islam, eran los muladíes. La descendencia de los muladíes fue expulsada de España en su inmensa mayoría al acabar la Reconquista y en las posteriores expulsiones de moriscos. 

Los descendientes de los mozárabes huidos, pudieron recuperar las tierras de sus padres muchos años después.

Y los mozárabes que permanecieron, tuvieron en ocasiones la fortuna de ver como sus paisanos llegaban desde el Norte a liberarlos de la semiesclavitud a la que estaban condenados. Esto le pasó a Isidro, que vio de niño a las huestes de Alfonso VI recuperar su Madrid sin batalla alguna, gracias a que la debilitada Taifa de Toledo tenía innumerables enemigos entre sus correligionarios.
Lo que hoy conocemos como Madrid, quedó en tierra de frontera, en la Extremadura Castellana. Donde los labradores llevaban en las manos la azada y a la espalda la espada, previendo las razias moras, lo que fue la forja del carácter español (castellano en este caso, pero extensible a toda la España invadida), gracias a lo que una escasa población española conquistaría el mundo unos siglos después. 

Durante una de esas razias, Isidro se traslada a la más segura Torrelaguna, que en el año 1085 el rey Alfonso VI de Castilla había conquistó la villa a los musulmanes y fue incorporada a los dominios del arzobispo de Toledo, y allí se casa con María Toribia (Santa María de la Cabeza) y empieza a ganar fama de hombre pío, que prefiere combinar la azada con el rezo, en vez de la espada, lo que le vale recriminaciones por vago y tardón, a lo que supuestamente contesta obrando sus conocidos milagros. El significado real de su historia es que, aparte de la recuperación de la tierra invadida, había que recuperar los pilares de nuestra identidad cultural.

A todos los españoles que lo celebran: bailad, reíd, trasnochad, disfrutad de la fiesta. Recordad que celebrándola estáis recuperando una parte de vuestra identidad.